
«A pesar de todo lo que está pasando dentro del país, la mayoría de las deportaciones siguen siendo el resultado de encuentros en la frontera».
Lo dijo Marc Rosenblum, exjefe de la Oficina de Estadísticas de Seguridad Nacional del DHS, y es la frase que mejor resume el informe que su equipo —ahora en el Migration Policy Institute (MPI), un centro de estudios no partidista de Washington— publicó este jueves 22 de octubre. Es el conteo más serio que existe hoy sobre las deportaciones del segundo mandato de Trump. ¿Por qué el más serio? Porque el Departamento de Seguridad Nacional dejó de publicar sus propias cifras en enero de 2025. Sin datos oficiales, el MPI las reconstruyó pedido a pedido, con solicitudes de acceso a la información pública (FOIA). Lo que encontró vale la pena leerlo completo.
La cifra grande: 980,000 en 18 meses
Entre el 20 de enero de 2025 y el 31 de julio de 2026, ICE y la Patrulla Fronteriza (CBP) completaron unas 980,000 deportaciones. El desglose, según el informe:
580,000 fueron removals formales (59%), 300,000 retornos de aplicación de la ley (30%) y 110,000 retornos administrativos (11%).
En ritmo anual, la cuenta da unos 620,000 en el primer año del segundo mandato y unos 660,000 en el último año fiscal — un 26% por encima del promedio anual de la era Biden (2021–2024). Más que antes, sí. Pero lejos del millón de deportaciones al año que la administración prometió cuando el Congreso le aprobó miles de millones para la agenda migratoria. Y muy lejos del récord histórico: 1.86 millones en el año fiscal 2000, bajo el presidente Clinton.
El dato que más importa en tu comunidad
Solo el 20% de esas deportaciones involucró a personas con una condena criminal.
Y hay otro número todavía más incómodo para el discurso oficial: entre los deportados que llevaban dos años o más viviendo en Estados Unidos, el 71% no tenía condena criminal. Ojo con esto: la letra pequeña del informe describe a gente que probablemente llevaba años en comunidades estadounidenses — trabajando, pagando renta, llevando a los hijos a la escuela — y que terminó en una estadística de deportación sin haber sido condenada por un delito.
Dónde está pasando: la frontera manda, pero el interior acelera
El 69% de las deportaciones empezó con un encuentro en la frontera: unas 680,000 personas detenidas ahí o devueltas tras ser procesadas. La frontera sigue siendo el motor del conteo.
Pero — y este “pero” es el que cambia la foto para las familias latinas — los arrestos dentro del país crecen a toda velocidad. Pasaron del 28% del total en 2025 al 39% en julio de 2026, y su ritmo mensual se duplicó con creces: de unos 8,000 al mes en los primeros tres meses del mandato a unos 19,000 al mes entre mayo y julio de 2026. Las redadas en comunidades ya no son la excepción; son una parte cada vez mayor de la maquinaria.
¿Y el “1.2 millones” que dice la Casa Blanca?
Dos días antes, la Casa Blanca publicó su propio balance: “casi 1.2 millones de personas deportadas o removidas” en menos de dos años (lo cubrimos ayer en detalle). El informe del MPI no lo desmiente directamente, pero pone el asterisco: la cifra del gobierno cubre un periodo indefinido, mezcla categorías distintas e incluye salidas voluntarias — unas 170,000 desde enero de 2025 según datos citados por el análisis —, mientras el conteo independiente cubre un periodo exacto y verificable.
La moraleja no es nueva, pero conviene repetirla: cuando nadie publica los datos oficiales, cada quien cuenta a su manera.
Por qué no llegan al millón
El informe explica los tropiezos. Antes, la mayoría de los migrantes sin estatus eran mexicanos que rara vez pedían asilo: deportarlos era relativamente rápido. Hoy llegan de una docena de países distintos, muchos piden asilo — y eso alarga todo. Súmale las cortes de inmigración: aunque los casos pendientes bajaron de 4.18 a 3.09 millones, el atraso sigue siendo monumental y cada caso necesita un juez.
El informe cae a 12 días de las elecciones del 3 de noviembre. No es casualidad que estos números salgan ahora: la inmigración es el tema donde Trump más ha apostado su capital político, y también donde las encuestas muestran más desgaste entre los hispanos.
Qué hacer hoy, en orden
1. Si tienes orden final de deportación o audiencia pendiente, busca un abogado de inmigración ahora. Con los arrestos interiores duplicándose, la espera pasiva es el peor plan.
2. No firmes una salida voluntaria sin asesoría legal. Puede convertirse en una barrera de años para regresar.
3. Guarda tus documentos en orden. Recibos de USCIS, cartas de la corte, comprobantes: en este ambiente, tu archivo es tu defensa.
Más contexto: el Departamento de Estado también revocó más de 300,000 visas en este mismo periodo. Y sigue nuestra sección de Noticias con la cobertura migratoria actualizada.
Fuentes oficiales
- Migration Policy Institute, informe publicado el 22 de octubre de 2026 (autor: Marc Rosenblum, exdirector de la Oficina de Estadísticas de Seguridad Nacional del DHS), reportado por Reuters: Trump administration oversaw 980,000 deportations during first 18 months.
- Associated Press, “Deportations climb under Trump but fall short of White House target, a new report finds” (22 de octubre de 2026).




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